
A continuación se reproduce el artículo publicado por los jóvenes en la Revista de las Bodas de Oro Sacerdotales y Bodas de Plata como Párroco de nuestro querido Pepe. El artículo tiene ya unos años, pero su contenido sigue vivo en nuestros corazones.
"D. José Salgado, Pepe el cura para sus jóvenes, ha sido durante toda su vida norte y valuarte de éstos. A aquellos que un día por medio de la providencia, que no de la suerte o del azar, se nos ofreció el regalo de cruzar nuestras vidas en el camino de tan singular personaje siempre tendremos presente ese espíritu que Pepe irradiaba. Su juventud, su dinamismo, su confianza, su cercanía, su disponibilidad y tantas otras cualidades le valieron al Padre para presentamos el Reino aquí en la tierra por medio de Pepe, y como la vida era un sin fin de detalles de felicidad, de alegría y de entrega a los demás.
Un cura ya entrado en años, pero no viejo, cuando algunos lo conocimos, que ha sabido siempre transmitir esa juventud que llevaba dentro. Su entusiasmo por los jóvenes ha sido lo que a muchos nos acercó a la persona de Jesucristo. Junto a él hemos descubierto cuál era el camino que habíamos de seguir en esta vida y cuál el proyecto que Dios tenía sobre nosotros.
Todo su trabajo, en los años que llevamos compartidos con él, transmitía el mensaje del evangelio a través de su forma de ser, de actuar, de acompañamos, al fin y al cabo, de amar.
Por todo esto y tantas cosas que podríamos escribir de los días compartidos con Pepe, queremos agradecerle a él su entrega y su amor por nosotros los jóvenes y a Dios que nos concediera la dicha de cruzamos un día en su camino para compartir con él parte de nuestras vidas".
No sé qué hubiera sido de mí, si en mi adolescencia, no me hubiera puesto Dios en mi camino a Pepe. En un momento raro en mi vida, donde no me importaba nada, y dónde sólo tenía 14 años, apareció Pepe, animándome a integrarme en la parroquia (lo último que se me hubiera ocurrido en esos momentos, pero fué su perseverancia y no mis ganas, lo que lo consiguió. Hoy en día, 22 años después, aún sigo dándole gracias a Dios por ello. Te pido Pepe, que desde el cielo, sigas cuidando de nosotros.
ResponderEliminarLa verdad es que si algo caracterizaba a Pepe era la perseverancia y su infinita paciencia, la próxima primavera serán ya 30 los años que hará que Pedro Juan hoy sacerdote, me acercó a la parroquia a conocer a Pepe, fue una primera toma de contacto ya que tarde bastante en hacerle caso e integrarme en la parroquia. Prefería irme los sábados a jugar al fútbol antes que pasar toda la mañana en la iglesia, pero jamás me decía nada, cuando me veía simplemente sonreía, hasta el Espirítu Santo que iba haciendo su obra poco a poco, me abrió los ojos y vi en Pepe, mucho más que un sacerdote, entendí que ser cristiano era mucho más que ir a misa los domingos, encontré en él a un amigo de verdad, me enseñó a trabajar para la iglesia, me mostró que mi sitio estaba allí y que eso no era incompatible con jugar al fútbol ni salir a divertirse con los amigos.
ResponderEliminarSiempre me consideraré dichoso porque Dios se fijó en mi y te puso en mi camino Pepe, por eso cada vez que algo no funciona me acuerdo de tantas cosas que me enseñaste y enseguida siento alivio, porque sigues estando ahí como siempre has estado, sin horarios abierto las 24 horas del día. Un beso Pepe.